jueves, 22 de febrero de 2018

A seis años de la tragedia de Once

Como todos los años, familiares de las víctimas de la tragedia de Once realizaron un acto en el andén donde en la mañana del 22 de febrero de 2012 se produjo el accidente. Reafirmaron que el objetivo sigue siendo tener “tras las rejas a los culpables” y reclamaron que la Cámara de Casación ratifique las penas a los ex funcionarios y empresarios condenados.



En el sexto aniversario de la tragedia de Once, familiares y allegados de las 51 víctimas volvieron a exigir la ratificación de las 21 condenas contra los trabajadores ferroviarios, empresarios y ex funcionarios nacionales que fueron condenados por ese hecho. Las penas no están firmes y aguardan la resolución de la Cámara de Casación. Durante la lectura de un documento consensuado, apuntaron contra el ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido, quien es juzgado por ese caso. "Incumplió sus funciones", acusaron.

Como todos los años, el acto tuvo lugar en el andén donde en la mañana del 22 de febrero de 2012 un tren proveniente del oeste del conurbano bonaerense chocó contra el paragolpes hidráulico de la terminal de la Línea Sarmiento. Tras el impacto, murieron 51 personas -una de ellas embarazada- y más de 700 quedaron heridas.

A las 8:32, hora en que ocurrió el hecho, los allegados hicieron sonar una sirena durante un minuto. Luego leyeron cada uno de los nombres de las personas fallecidas y pidieron que los responsables “cumplan su pena en la cárcel, como corresponde”. Por la tarde, los familiares de las víctimas serán recibidos en Casa de Gobierno por el presidente Mauricio Macri.

El documento consensuado por los familiares fue leído por María Luján Rey y Paolo Meneghini, padres de Lucas, uno de los jóvenes fallecidos aquella mañana. Reafirmaron que el objetivo sigue siendo tener “tras las rejas a los culpables” por las muertes y apuntaron de lleno contra el ex ministro Julio De Vido, quien está acusado por supuesta “administración fraudulenta y estrago culposo”.

Lo calificaron como “el intocable y todopoderoso ministro de Cristina Kirchner”, indicaron que “la corrupción generada desde su área causó el mayor accidente ferroviario” de la historia argentina y, por ello, lo acusaron de haber “incumplido sus responsabilidades”. Entre los señalados por los familiares estuvieron también los empresarios Claudio y Mario Cirigliano, a cargo de la concesión del Sarmiento cuando ocurrió el accidente.

Denunciaron que durante los últimos seis años hubo “intereses políticos y empresariales que quisieron comprarnos y no pudieron”, y cuestionaron también al ex ministro de Transporte Florencio Randazzo por haber “utilizado políticamente” la tragedia durante su campaña a senador por Cumplir.

Durante el acto, Mónica Pontiroli, mamá de Tatiana, una de las fallecidas, sostuvo que aquel día los 52 fallecidos “iban trabajar, estudiar y contagiar alegría” como cualquier día y sostuvo que, tras la tragedia, la vida de los familiares fue “una lucha sustentable en búsqueda de justicia”. Criticó que “la mediocridad de algunos poderosos destruyó” la vida de los que viajaban en el tren siniestrado y concluyó: “No queremos más historias tristes”.

Luego fue invitada a hablar Nora Cortiñas, integrante de Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, quien compartió esos dichos. “Cada una de esas palabras también son las nuestras”, dijo y aseguró: “Seguimos exigiendo toda la verdad, toda la justicia por este drama terrible, por esta masacre que quisieron disfrazar (y que ocurrió) por dejadez e indiferencia de los gobiernos”.

Estamos juntos para compartir el dolor y las alegrías cuando recordamos” a las víctimas, añadió y aseveró que “los 30 mil desaparecidos están con nosotros cada vez que acompañamos el dolor de otras familias”.

En el homenaje de la terminal de Once estuvieron presentes el titular de ATE nacional, Hugo “Cachorro” Godoy; el dirigente ferroviario Rubén “Pollo” Sobrero y, entre otros, el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj.


Fuente: PAGINA 12

¿Quién mató al Fiscal Alberto Nisman?

Who killed the Prosecutor?



Creo que se trató del peor magnicidio cometido desde el retorno de la democracia.


Alguna vez se lo definió como el muerto Número 86 de la AMIA. Para la colectividad judía, Nisman fue un mártir y no un suicida.

Un héroe. Por eso está sepultado en un lugar de honor en el cementerio y no en los márgenes como acostumbra hacer la religión que considera al suicidio como un atentado contra Dios.

Su ex esposa y madre de sus hijas, la jueza Arroyo Salgado, también cree lo mismo. Que el balazo en la cabeza con que murió el fiscal Nisman se trató de un crimen.

El fiscal Ricardo Saenz y muchos de sus compañeros están convencidos también que por personalidad y por lo que estaba planificando, es imposible que Nisman se haya suicidado.

Todos nos manejamos con sospechas, indicios y convicciones que son muy difíciles de probar. Pero Antonio Stiuso, el ex espía preferido de los Kirchner, en su explosivo testimonio acusa directamente a Cristina y sus cómplices de ser responsable por acción u omisión de la muerte que conmovió a la Argentina y al mundo.

Es que el gobierno kirchnerista se comportó en todo momento como culpable. Antes y después del balazo en la cabeza, los cuadros más disciplinados y feroces del gobierno fusilaron con sus descalificaciones al fiscal que estaba a punto de explicar ante el Congreso de la Nación la acusación más grave que se haya hecho jamás contra una presidenta elegida democráticamente: que ella había encubierto junto al canciller Héctor Timerman y otros cómplices, a los terroristas de estado que ejecutaron el peor atentado de la historia al dinamitar la AMIA y la vida de 85 personas.

Los kirchneristas dicen que Antonio Stiuso es un mentiroso impresentable que tiene vínculos con los servicios de inteligencia norteamericanos e israelíes.

Puede ser. Yo no pongo las manos en el fuego por Stiuso. Pero Stiuso fue el preferido de Néstor Kirchner. El que se lo presentó a Nisman para que trabajaran juntos.

El que le ordenó que lo espiara al Papa Francisco cuando era arzobispo de Buenos Aires. ¿Qué quiero decir con esto? : que Stiuso no cambió. Siempre fue así: un peligroso topo profesional ligado a servicios extranjeros.

Todo el poder que tuvo para extorsionar jueces, disidentes o periodistas fue otorgado por Néstor Kirchner.

De hecho, cuando Gustavo Béliz denunció a Stiuso, Néstor Kirchner le soltó la mano y lo tiró bajo un camión. Eyectó de su gabinete a Béliz y se quedó con Stiuso.

En la parte más contundente de sus acusaciones, Stiuso dice que a Nisman lo mataron grupos kirchneristas vinculados a comandos venezolanos e iraníes con el apoyo de antisemitas confesos como Luis D’Elia y Fernando Esteche.

En la parte más contundente de sus acusaciones, Stiuso dice que a Nisman lo mataron grupos kirchneristas vinculados a comandos venezolanos e iraníes con el apoyo de antisemitas confesos como Luis D’Elia y Fernando Esteche.

De hecho Nisman había sido condenado a muerte por una Fatwa, que es una orden religiosa de eliminar a un hereje o un infiel.

Nisman apareció con un balazo en la cabeza y solo se desató un ataque feroz a su figura, un intento de instalar que era un loquito que se suicidó y una guerra de espías sin cuartel.

A Nisman le violaron reiteradamente la intimidad de sus computadoras y sus celulares y lo vigilaron y lo persiguieron todo el tiempo.

Stiuso declaró bajo juramento que después del asesinato de un servicio de inteligencia llamado El Lauchón Viale y del ataque a balazos a Javier Fernández, un operador K en la justicia, Alberto Nisman dijo “el próximo soy yo”.

¿Qué archivos se borraron de sus notebooks? ¿Qué mentiras se incorporaron a sus discos rígidos? ¿Se cambiaron las fechas y los días? ¿Quién colocó tres pendrives en su computadora?

¿Quién dispone de la tecnología para meter un virus troyano en su teléfono y aprovechar para espiar hasta sus conversaciones más íntimas?

Stiuso asegura que el ex general César Milani tenía y tiene los equipos más sofisticados para pinchar teléfonos y computadoras.

Y que hubo agencias de inteligencia privadas que fueron contratadas por el kirchnerismo para hacer un seguimiento ilegal de Nisman.

Alberto Nisman tenía miedo que Alejandra Gils Carbó lo echara de su puesto. Ella es la jefa de los fiscales y principal operadora actual de Cristina en la justicia.

No hay dudas que semejante nivel de intervención solo puede ser llevado adelante por un grupo comando de expertos que tal vez sean los mismos que lo asesinaron y armaron toda la escenografía del suicidio para confundir y lograr impunidad.

Estoy seguro que esos hijos de puta fueron los que lo mataron. Porque la píldora del suicidio no me la trago y no importa lo que diga una justicia atravesada por la grieta abierta por Néstor y Cristina.

Por Alfredo Leuco (Alfredo Manuel Lewkowicz) en el blog de: Jorge Fernández Díaz

Por su lado Diario El País titula:

Un nuevo informe oficial concluye que el fiscal Alberto Nisman fue asesinado